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lunes, 26 de abril de 2010

EMPLEO VERDE en ESPAÑA


26 de Abril de 2010
El empleo en actividades relacionadas con el medio ambiente en España representa ya el 2,62% de la población ocupada con
un total de 530.947 puestos de trabajo. Esto supone un incremento del 235% con respecto a las cifras de 1998. Y un sector ha vivido un boom especialmente notable, el de las energías renovables que ha multiplicado por 30 en la última década el número de empleos generados hasta dar trabajo en la actualidad a 109.000 personas.

Todos estos datos son del informe Empleo verde en una economía sostenible elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) y la Fundación Biodiversidad. El estudio fue encargado por
Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino para conocer las posibilidades de generación de empleo vinculado a actividades ambientales.
El estudio considera que en 1998 podían considerarse como “verdes” 158.500 puestos de trabajo. Ahora esa cifra ha crecido hasta 531.000 en 2009, más del triple. El
primer puesto en generación de empleos ecológicos lo ocupa el sector de la gestión y tratamiento de residuos que con 140.343 puestos de trabajo, concentra el 26,4 % del total. Las energías renovables ocupan el segundo lugar con 109.368 empleos, el 20,6%.
Por
comunidades, Cataluña es la que cuenta con mayor número de empleos “verdes”: 93.660. Luego figuran Andalucía con 91.517, Madrid con 62.494 y la Comunidad Valenciana, con 54.279.
El estudio identifica además otros sectores ambientales emergentes de donde se espera una generación de empleo importante: tecnologías de la información y la comunicación, ecoindustria, energías renovables, edificación sostenible, turismo sostenible, agricultura ecológica, transporte sostenible y las actividades específicas relacionadas con la mitigación o adaptación al cambio climático.
Todo esto hace que para 2020, el gobierno espera que haya
un millón más de puestos de trabajo relacionados con el medio ambiente.


Tomado de radiocable.com

miércoles, 14 de octubre de 2009

SALVAR EL CLIMA ..... CREAR EMPLEO

Salvar el clima crearía 8 millones de empleos en energía limpia, según un informe de Greenpeace
En España habría al menos 170.000 puestos de trabajo en el sector si el 100% de la electricidad fuese renovable en 2030. Greenpeace pide a José Luis Rodríguez Zapatero que defienda este modelo de desarrollo en la reunión que mantendrá hoy con Obama.


España — Las energías renovables darían empleo a 6,9 millones de personas para 2030, si los líderes mundiales aprovechan la oportunidad de invertir en un futuro más verde asegurando un tratado fuerte en la Cumbre del Clima que tendrá lugar en Copenhague en diciembre, según un informe elaborado por Greenpeace y el Consejo Europeo de las Energías Renovables (EREC).
“Ya es hora de que los líderes mundiales, empezando por Zapatero y Obama que hoy se reúnen, dejen los discursos vacíos de contenidos y lideren la adopción de medidas urgentes contra el cambiuo climático”,
ha declarado Juan López de Uralde, director de Greenpeace España.El informe
“Trabajando por el clima. Energías renovables y la [R]evolución de los empleos verdes” (1) se basa en la [R]evolución Energética de Greenpeace (2) y en la investigación realizada por el Instituto de Futuros Sostenibles (ISF) de la Universidad de Tecnología de Sydney (3). El informe muestra que, para 2030, 6,9 millones de personas podrían trabajar en el sector de las energías renovables, y otros 1,1 millones de empleos se crearían debido a la mayor eficiencia de las aplicaciones eléctricas (4). Sven Teske, experto energético de Greenpeace Internacional y autor principal del informe, ha ceclarado que “por cada empleo que se pierda en el carbón, la [R]evolución Energética crea tres nuevos empleos en energías renovables. Podemos elegir empleos y crecimiento verdes o desempleo y colapso social y económico”.

Cambiar carbón por energías renovables para generar electricidad no sólo evitaría la emisión de diez mil millones de toneladas de CO2, sino que crearía 2,7 millones de empleos MÁS, para 2030, que si continuamos con el sistema energético actual. Por el contrario, la industria del carbón, que actualmente emplea a unos 4,7 millones de personas en el mundo, reducirá más de 1,4 millones de puestos de trabajo para 2030, debido a medidas de racionalización en las minas actuales.

“Ahora es el momento de poner en práctica una “transición justa” para transformar sosteniblemente los empleos de hoy y desarrollar los empleos decentes y verdes de mañana”, -ha declarado Guy Ryder, Secretario General de la Confederación Internacional de Sindicatos. “El movimiento sindical, como los autores de este informe, cree que, si los líderes mundiales actúan con ambición frente al cambio climático, esto puede y debe impulsar el crecimiento económico sostenible y el progreso social”.

La última investigación de Greenpeace dentro del proyecto [R]evolución Energética, que proporciona un modelo para reducir las emisiones mientras se logra crecimiento económico, ilustra cómo la transición a la energía limpia dará más empleos para 2030 en el sector eléctrico de los que estarían disponibles si seguimos el actual camino intensivo en carbono. Sin embargo, es responsabilidad de los gobiernos reconocer esto lo antes posible y proporcionar puestos de trabajo y recapacitación a las comunidades afectadas por esta transición.

“Las renovables han llegado a dar empleo directo a más de 80.000 personas en España, pero la negativa política de cupos del Gobierno ha provocado que muchos de esos empleos se pierdan. Con una política de apoyo firme a las renovables, este sector puede ser uno de los grandes yacimientos de empleo para salir de la crisis, y al mismo tiempo dar a nuestro país energía limpia y cada vez más económica, aprovechando tecnologías y fuentes de energía que no necesitamos traer de fuera sino que podemos exportar”, -ha declarado José Luis García Ortega, responsable de la campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace España.

Greenpeace calcula que, si en España el 100% de la electricidad fuese renovable en 2030, la generación de electricidad daría empleo al menos a 170.000 personas, sin contar otros al menos 18.000 empleos generados por la eficiencia energética. A ellos habría que añadir los empleos derivados de la tecnología renovable dedicada a la exportación, que podrían ser unos 200.000 más. (5)
— Nadia González

1.Informe disponible en http://www.greenpeace.es/ Se hará una presentación del mismo en una Jornada en La Casa Encendida (Madrid) el día 28 de octubre.

2.Hace un año Greenpeace y el Consejo Europeo de Energías Renovables (EREC) publicaron un informe llamado [R]evolución Energética: una perspectiva energética mundial sostenible, que presentaba la visión de un suministro energético mundial compatible con la lucha contra el cambio climático, en comparación con la proyección presentada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El informe de Greenpeace fue elaborado por especialistas del Instituto de Termodinámica Técnica del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), el instituto holandés Ecofys y más de 40 científicos e ingenieros de universidades, institutos y la industria de energía renovable de todo el mundo. Este año, la AIE ha actualizado sus previsiones, que son cada vez más cercanas a la [R]evolución Energética de Greenpeace.

3.Greenpeace acometió este nuevo estudio para evaluar si se crearían empleos al multiplicarse por 9 las energías renovables y desarrollar masivamente medidas de eficiencia energética tal como establece la [R]evolución Energética. La investigación se centró en los empleos en generación de electricidad y eficiencia eléctrica (excluyendo los sectores de calor, frío y transporte).

4.La eficiencia para mejorar el aislamiento de edificios no se incluye en esta cifra, y sería adicional.

5.La estimación para España se basa en la tasa de empleo por TWh de electricidad generada a partir de renovables que el informe Trabajando por el clima calcula para la OCDE Europa para 2030, en el escenario de [R]evolución Energética. Para la estimación de los empleos debidos a la exportación se ha tenido en cuenta la tasa de empleo por TWh de Alemania. La cantidad de electricidad generada por renovables en España para esa fecha se ha tomado del informe Un nuevo modelo energético para España, presentado por la Fundación Ideas para el Progreso en mayo de 2009.

martes, 2 de junio de 2009

El paro ha bajado en mayo

Un "brote verde". Cuidémosle para que detrás de él vengan muchos más.

http://www.youtube.com/watch?v=ZQcLVjuMnXU

viernes, 1 de mayo de 2009

Manifiesto del 1ª de MAYO. UGT ANDALUCÍA

Frente a la crisis: empleo, inversión pública y protección social
El 1º de Mayo los trabajadores y trabajadoras estamos llamados a celebrar el Día Internacional del Trabajo para enfrentar la crisis y reclamar con firmeza un nuevo orden económico mundial, que sitúe a las personas en primer término.
Los sindicatos y los trabajadores y trabajadoras a los que representamos exigimos a los banqueros, a los gobiernos e instituciones que den una salida justa a la situación, y estamos dispuestos a desempeñar el papel que nos corresponde en la construcción de un futuro más justo.
Con la Confederación Sindical Internacional y la Confederación Europea de Sindicatos, reafirmamos nuestro compromiso con los derechos humanos en el mundo, con la reducción de las desigualdades, con la creación de trabajos decentes, con el fin de las situaciones de pobreza y con la distribución equitativa de la riqueza. y denunciando la vulneración de los derechos laborales, sindicales y civiles que cada día suceden en muchos PAíses del mundo.
Expresamos la más firme solidaridad con el pueblo iraquí, víctima de una guerra ilegal e injusta; y con los pueblos que luchan por su autodeterminación –Sahara occidental, Palestina, - exigiendo a la comunidad internacional la búsqueda de salidas pacíficas urgentes a los conflictos que padecen.
Por una salida a la crisis favorable a las personas
La crisis internacional ha puesto en cuestión un modelo económico capitalista que, además de ser socialmente injusto e insostenible medioambientalmente, ha fracasado estrepitosamente en el terreno económico. El creciente dominio de la actividad financiera sobre la economía, el predominio de la especulación por encima de la producción de bienes y servicios, ha arrastrado al sistema económico mundial a la situación de recesión. En esta situación, es fundamental recuperar la política para dar hegemonía a la democracia frente al mercado.
Junto a la Confederación Sindical Internacional y la Confederación Europea de Sindicatos, es necesario revertir el estado actual de la economía mundial, impulsando un nuevo modelo de gobierno del mundo financiero, y generando una regulación que restablezca la primacía de la política sobre las finanzas, la del trabajo frente al capital especulativo, y donde se fijen las condiciones de un nuevo modelo de reparto y distribución de la riqueza.
La salida de la crisis ha de marcar el final de una ideología de mercados financieros desenfrenados, donde la autorregulación ha quedado en evidencia como un fraude, y la codicia ha anulado cualquier consideración racional en detrimento de la economía real. Se requiere restaurar en los mercados financieros su función primaria de garantizar una financiación estable y rentable de la inversión productiva, estableciendo un modelo de desarrollo socialmente justo y medioambientalmente sostenible.
Con la Confederación Sindical Internacional y con la Confederación Europea de Sindicatos, pensamos que las políticas de los distintos gobiernos no deben orientarse al proteccionismo de los Estados y repliegue a los ámbitos nacionales, sino que urge un impulso de integración política que garantice y armonice homogéneamente los derechos sociales y laborales en los distintos PAíses. En este sentido, reivindicamos la defensa del modelo social de los tratados de la Unión Europea.
Por un nuevo contrato social en Europa
CCOO y UGT se manifestarán siguiendo las convocatorias de la CES en una movilización que abarca a España y Portugal el próximo 14 de mayo en Madrid, a la que seguirán movilizaciones en Bruselas (15 de mayo), y en Berlín y Praga (16 de mayo), con el objetivo de denunciar la crisis y en favor de un nuevo contrato social en Europa.
Los sindicatos europeos exigirán en estas movilizaciones un amplio programa de reactivación de la economía para el mantenimiento y la creación de empleos de calidad, la mejora de los salarios y las pensiones y Estados del Bienestar más fuertes, igualdad de trato e igualdad de salarios para los trabajadores migrantes desplazados, y un reglamento eficaz de los mercados financieros que impida la vuelta del ‘Capitalismo de Casino’.
Desde este 1º de Mayo reiteramos nuestro llamamiento para hacer del 14 de mayo una jornada que sirva para dar una salida a la crisis más favorable a los trabajadores.
Por el empleo, por la protección social, por una economía productiva
En España, los principales indicadores de la economía española son claramente negativos, como lo muestran la rapidísima destrucción del empleo, habiéndose alcanzado una cifra total de desempleados que se sitúa en 3,6 millones; el consumo en caída libre, los fuertes ajustes en la producción, que se han ido extendiendo desde la construcción al resto de sectores, y la fuerte caída de la inversión empresarial. La crisis internacional se agrava en España por efectos propios, derivados de un modelo económico de crecimiento insostenible como resultado de nuestro débil modelo productivo.
Nuestro PAís requiere cambios trascendentales y urgentes, pero estos no pueden consistir en el abaratamiento de los costes laborales, tal como reclaman algunos sectores de CEOE. La crisis no tiene su origen en el mercado laboral y, por tanto, la solución no puede provenir de reformas laborales que únicamente servirían para acelerar la destrucción del empleo, al igual que la reducción de impuestos y cuotas sociales sólo provocaría el deterioro de los sistemas públicos de protección social, la reducción del gasto social y el debilitamiento de los servicios públicos
En esta situación, las medidas adoptadas por el Gobierno no han conseguido poner término al intenso proceso de destrucción del empleo, ante lo cual, y debido a la gravedad del mismo, UGT y CCOO exigen un seguimiento riguroso de la aplicación de los fondos de inversión local y de dinamización de la economía y el empleo, con participación sindical, la adopción de las medidas necesarias de reactivación económica, dotar de liquidez a empresas, autónomos y familias, y demandan un impulso al diálogo social, promoviendo un acuerdo orientado a tener más y mejor empleo, ampliar la protección social e impulsar la economía productiva.
Gobierno, empresarios y sindicatos debemos concentrar todos los esfuerzos en el diseño de un nuevo modelo productivo. De una parte, debe responderse a la crisis con fuerza y frenar la destrucción de empleo. Además, se precisa impulsar un nuevo modelo de crecimiento que garantice la cohesión social.
En España, la salida de la crisis debe traducirse en un modelo de crecimiento sostenible, productivo e industrial, desde la calidad y la innovación, con derechos, con igualdad entre hombres y mujeres, entre inmigrantes y autóctonos, sin accidentes laborales, con protección de las personas desempleadas, con garantías para unas condiciones dignas de vida, en las que las pensiones, la educación, la sanidad o la atención a las personas en situación de dependencia sean derechos consolidados.
Por el diálogo social y la negociación colectivaEste necesario impulso, a través del diálogo social por el empleo, la protección social y la economía productiva, debe ser complementado con la negociación colectiva.
Los sindicatos más representativos hemos consensuado e impulsado criterios unitarios para la negociación colectiva en el objetivo de facilitar los procesos de negociación y reforzar y mejorar su articulación interna. Evitar que los trabajadores y trabajadoras sean los que paguen una crisis que no han provocado, combatir la precariedad de las condiciones de trabajo y empleo y evitar su utilización oportunista, constituyen los ejes y objetivos sindicales básicos para la negociación de los convenios colectivos de este año.
Ambos sindicatos consideramos que la negociación colectiva es el instrumento real y efectivo para mejorar las condiciones de trabajo y salario a la vez que avanzar en derechos, impulsando el conocimiento y la utilización de los reconocidos por nuestra legislación, junto a la generación y ampliación de derechos personales y sindicales, en el objetivo de lograr una mayor participación en el desarrollo de un modelo de calidad y competitividad de cara al futuro.
Por el mantenimiento y mejora del poder adquisitivo
En línea con los criterios y recomendaciones de la Confederación Europea de Sindicatos defendemos:
Una negociación salarial que garantice la mejora moderada de los salarios y del poder adquisitivo real. Este objetivo resulta posible dentro de los criterios pactados en los sucesivos Acuerdos Interconfederales para la Negociación Colectiva (ANC), tomando como primera referencia para el aumento salarial el objetivo oficial del 2% establecido por el Gobierno, en línea con la política monetaria del Banco Central Europeo, y teniendo en cuenta, además, los aumentos de productividad y el establecimiento de cláusulas de garantía como salvaguarda frente a posibles desvíos del IPC.
Debemos actuar para erradicar los salarios más bajos, especialmente los más alejados del salario medio nacional, ya que son una expresión de la precariedad laboral y de la injusticia social, y van en contra de un modelo de competitividad y eficiencia. Para ello, debemos actuar de forma sostenida en el tiempo para aumentar los salarios inferiores, creando o mejorando un salario mínimo garantizado en la negociación colectiva.
Por la Igualdad y no discriminación
El principio de igualdad y no discriminación sigue siendo vulnerado en el acceso al empleo y en las diversas condiciones de trabajo, causando graves perjuicios a las personas que son objeto de discriminación en razón de su sexo, edad, etnia, procedencia, discapacidad o por cualquier otra causa, por lo que debemos avanzar en su eliminación, garantizando el derecho a la igualdad de todas las personas.
Así, continúa siendo un objetivo sindical prioritario la eliminación de las diferencias retributivas entre mujeres y hombres, para lo que hay que promover las adecuaciones necesarias en la clasificación profesional, la asignación y valoración de funciones y tareas, las retribuciones, pluses, complementos salariales y sociales. Para ello, seguiremos impulsando la adopción de medidas y planes de igualdad en los convenios y acuerdos colectivos.
Por la salud y seguridad en el trabajo
La precariedad laboral, la subcontratación abusiva y la realización de largas jornadas de trabajo son algunos de los elementos que de forma específica contribuyen al mantenimiento de altas tasas de siniestralidad y otros riesgos laborales, mostrando la realidad sociolaboral en nuestro PAís. El reforzamiento de los derechos de representación e información, el establecimiento de organismos estables para la coordinación en materia de evaluación y prevención de riesgos laborales entre las empresas contratadas y subcontratadas y de éstas con la empresa principal y la elaboración de planes de evaluación y valoración de riesgos laborales específicos del sector de que se trate, son elementos prioritarios para la acción sindical.
PARA ANDALUCÍA
La crisis económica también está teniendo unos efectos muy negativo que lo están sufriendo especialmente los trabajadores y trabajadoras: En 2008 el paro ha crecido de manera alarmante hasta situarse en 850.300 personas desempleadas y se produce por vez primera en los últimos años una destrucción de 166.500 empleos; todo ello, como consecuencia de la crisis financiera y su impacto en la economía y en la reducción del consumo de las familias agobiadas por las deudas hipotecarias.
UGT y CCOO-A en este difícil escenario no nos hemos cruzado de brazos, y estamos desarrollando una campaña de manifestaciones y asambleas de delegados y delegadas en todas las provincias “en defensa del trabajo y de la protección social”.
CCOO-A y UGT-A demandamos del Gobierno Andaluz más medidas para reactivar la economía y a los empresarios que frenen la ola de despidos injustificados que se está produciendo bajo la excusa de la crisis.
UGT-A y CCOO-A emplazamos al Gobierno Andaluz y a los empresarios para que se comprometan y, el nuevo Acuerdo de Concertación recoja las medidas necesarias para reorientar nuestro modelo de crecimiento de manera sostenible, muy dependiente hasta ahora de la construcción residencial.
Un Acuerdo que represente una apuesta clara por el Sector Industrial, Agroalimentario y por todos los sectores que aportan más valor añadido.
Un compromiso con la generación de empleo, la estabilidad, la seguridad y la plena igualdad en el mercado laboral.
Una apuesta por la mejora de las políticas sociales, potenciando la educación y la salud, desarrollando la Renta Básica y el Sistema de Atención a las personas Dependientes, garantizando el acceso a la vivienda, así como las medidas necesarias para seguir avanzando en la Cohesión Territorial de Andalucía.
CCOO-A y UGT-Andalucía trabajamos de forma unitaria para conseguir Convenios Colectivos dignos centrados en el mantenimiento y la Calidad del Empleo, la Seguridad en el Trabajo, la Igualdad y con incrementos salariales que supongan mejoras moderadas del poder adquisitivo que ayuden a reactivar el consumo.
Por todo ello, llamamos a los trabajadores y trabajadoras andaluces a participar en este 1º de Mayo que este año tienen que tener un carácter netamente reivindicativo.
¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO!

miércoles, 4 de febrero de 2009

No todas son malas noticias


Alestis logra otro contrato para el Airbus de 700 millones de euros

La entrada de la Junta y de las cajas, clave para conseguir la adjudicación

Primero fue la panza del A350 XWB, y ahora el cono de cola del avión. La sociedad aeronáutica Alestis Aerospace se apuntó ayer un monumental tanto al lograr otro contrato del nuevo avión de pasajeros de la compañía Airbus, una operación que supone "el mayor pedido de la industria auxiliar aeronáutica de la historia de España", según el consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, Francisco Vallejo. La actuación supone una inversión de 70 millones de euros, la creación de 900 empleos y la facturación de 700 millones en los hasta 20 años que durará la carga de trabajo.

........ La decisión ha supuesto que entre la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA) -que desembolsó 25 millones de euros-, Unicaja, Cajasol y el Banco Europeo de Finanzas (BEF) -el banco creado por las cajas andaluzas- controlen el 70% de Alestis. La entidad malagueña aporta 20 millones, la misma cantidad que la sevillana y 10 millones el BEF. Ficosa Internacional, Alcor y EADS-CASA completan el número de socios.

Sigue la información en El País

Por cierto, que la "derechona" de Andalucía, el PP, se ha enfadado porque las Cajas de Ahorro han entrado en esta operación.

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Los blogueros desde la pequeñez de nuestro propio cuaderno de bitácora deberíamos hacer un esfuerzo por difundir esas pequeñas o grandes noticias que vinieran a despertar la confianza entre los ciudadanos en un empeño solidaria por superar la crisis de la mejor manera posible.

lunes, 12 de enero de 2009

ZAPATERO UTILIZA VIDEOBLOGGER


El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presenta el Plan E, el Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo. Esta iniciativa engloba todas las medidas de política económica previstas por el Gobierno de España para paliar los efectos de la crisis en las familias y las empresas y recuperar la senda del crecimiento y la creación de empleo en la economía española.
Buena iniciativa en el fondo: dar información, explicar lo que se hace, ... y en la forma: utilizando las nuevas tecnologías.

martes, 21 de octubre de 2008

La economía del futuro se tiñe de verde

La economía del futuro se tiñe de verde

Las Naciones Unidas hacían público en septiembre de 2008 su informe" Green Jobs: Towards Decent work in a Sustainable, Low-Carbon World". (Empleos verdes: Hacia el trabajo decente en un mundo sostenible y con bajas emisiones de carbono).

Este es el primer estudio exhaustivo que se lleva a cabo sobre la nueva “economía verde” y su impacto en el mundo del trabajo.


El informe presenta unos datos que evidencian un cambio en los patrones de empleo, y en él quedan reflejadas las medidas que se están tomando en el mundo entero para frenar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, cuya consecuencia es la creación de empleos verdes en varios sectores y economías del mundo entero.
Según el informe, empleo verde es todo trabajo de los sectores de la agricultura, fabricación, investigación y desarrollo (I+D), administrativo y otras actividades del sector servicios que contribuye de forma sustancial a la conservación o la restauración de la calidad medioambiental. Esta definición incluye, entre otros, los trabajos que colaboran con la protección de la biodiversidad y los ecosistemas y que aplican una tecnología de alta eficiencia para reducir el consumo de energía, materias primas y agua. También se incluyen los trabajos que “descarbonizan” la economía y minimizan o evitan la generación de toda forma de residuos y contaminación.


Entre las conclusiones del informe se puede ver de qué cuatro maneras va a verse afectado el empleo a medida que la economía se oriente hacia una mayor sostenibilidad:

En primer lugar, en algunos casos se crearán nuevos puestos de trabajo, por ejemplo para la producción y manejo de equipamiento de control de emisiones, que se aplicará a los métodos de fabricación tradicional.

En segundo lugar, algunos puestos de trabajo serán sustituidos: este es el caso del empleo generado por los combustibles fósiles, que serán sustituidos por las energías renovables; o de la producción de vehículos de transporte pesado, que será sustituida por la producción de medios de transporte ferroviarios; los puestos de trabajo en incineradoras y vertederos desaparecerán para dar lugar a nuevos puestos en plantas de reciclaje.

En tercer lugar, algunos puestos de trabajo van a ser eliminados y no serán reemplazados: es el caso de la producción de empaquetamiento y embalaje, cuya utilización será minimizada e incluso prohibida.

Por último, muchos puestos de trabajo actuales (en especial en el ramo de la fontanería, electricidad, trabajadores del metal y de la construcción) simplemente serán transformados y redefinidos por las nuevos métodos de trabajo verdes.

El informe hace especial hincapié en la ética del empleo verde: un puesto de trabajo verde de debe ser decente, ofrecer salarios adecuados y condiciones de trabajo seguras. Debe además ofrecer al trabajador prospección de futuro y ser capaz de garantizarle sus derechos.
Según se afirma en el informe, la riqueza y la dignidad de una persona están íntimamente ligadas a sus puestos de trabajo: un trabajo explotador, dañino, que no cubra las necesidades salariales básicas y que de esta forma condene al trabajador a una vida de pobreza no puede ser tildado de verde.

Hoy en día existen millones de puestos de trabajo en sectores que en teoría apoyan al medioambiente pero cuya realidad del día a día se caracteriza por unas prácticas extremadamente pobres, exponiendo a sus trabajadores a sustancias peligrosas o negándoles la libertad de asociación. Tal es el caso de la industria del reciclaje en Asia o las plantaciones para la producción de biocombustibles en Latinoamérica.


¿Y cuáles son los motores del empleo verde?
La innovación verde ayuda a los negocios a mantenerse en la brecha, manteniendo los puestos de trabajo existentes y creando nuevos empleos. Mientras algunas empresas solamente han modificado sus eslóganes o se han hecho un “lavado de cara” verde, un número cada vez mayor de negocios han apostado por la reducción de su huella ecológica o por la cancelación de sus emisiones de carbono. El volumen de ventas mundial de productos respetuosos con el medioambiente es, según la consultoría alemana Roland Berger Strategy Consultants, de 1 billón de Euros anuales y se estima que alcance los 2,2 billones de Euros en el año 2020.

Con respecto al empleo verde, hoy en día existen unos 300.000 puestos de trabajo en el sector de la energía eólica y unos 170.000 en la energía solar fotovoltaica. Más de 600.000 personas trabajan actualmente en el sector solar-termal, la mayoría de ellas en China. Casi 1,2 millones de trabajadores se estima que emplea la generación de energía proveniente de la biomasa (la mayoría mediante biocombustibles) solamente en cuatro países: Brasil, EEUU, Alemania y China. En general, el número de personas empleadas en el sector de las energías renovables es de unos 2,3 millones. Estas cifras, a causa de una falta de información clara y oficial, se podría asegurar que son inferiores a las reales.
Debido a que la mitad de estos puestos de trabajo se encuentran en el sector de los biocombustibles, en su mayor parte en las plantaciones y recolectas de la materia prima, aunque también en las industrias procesadoras, d
onde los sueldos son superiores, merece la pena llevar a cabo estudios rigurosos que determinen en qué medida los puestos de trabajo de este sector pueden ser considerados como “empleo verde”.
El actual debate
sobre los méritos económicos y medioambientales de los biocombustibles, su contenido energético y su balance energético y la cuestión sobre si su cultivo compite con la producción de alimentos o no, junto con las peligrosas condiciones de trabajo y los bajos salarios de las plantaciones de caña de azúcar y aceite de palma en Brasil, Colombia, Malasia e Indonesia hacen de esta cuestión un punto imprescindible para el estudio.


A medida que avanza una forma de economía sostenible y con bajas emisiones de carbono, es indudable que se crearán cada vez más puestos de trabajo. También es indudable que, aunque el número de puestos creados sea muy superior al de puestos de trabajo que desaparecen, muchos trabajadores van a verse afectados por la reestructuración hacia la sostenibilidad de la economía. Aquellas empresas y regiones que lideren en el campo de la innovación, el diseño y el desarrollo de tecnologías verdes serán capaces de crear y mantener más puestos de trabajo verdes. Pero aquellas comunidades que dependan de combustibles fósiles e industrias contaminantes van a enfrentarse a un importante reto para diversificar sus economías. Los poderes públicos pueden y deben intentar minimizar las disparidades existentes entre los futuros triunfadores y perdedores de la transición que conducirá a una economía verde.

miércoles, 25 de junio de 2008

Me censuran un artículo en una revista del Gobierno andaluz




Así titula su comentario el Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga su último comentario en su web. Y lo reproduzco en mi cuaderno de bitácora fundamentalmente por estas razones:

- es inadmisible la censura. Menos aún cuando se le pide una colaboración. Menos aún por una revista. Y menos aún por los responsables de una revista "pública", es decir, que pagamos los contribuyentes con nuestros impuestos.

- es un buen artículo. Leedlo a continuación

- visito con frecuencia la web de Juan Torres, además de haber leído algunas de sus publicaciones y sus colaboraciones en otras revistas de "la órbita socialista", y gneralmente me han resultado muy interesantes e instructivos.


Hace unos meses me pidieron un artículo sobre calidad del empleo para la Revista Empleo que edita la Consejería del mismo nombre del gobierno andaluz. Después de no haberme dicho nada me entero por casualidad de que han decidido no publicarlo. No me dan razones de calidad o rigor, de modo que tengo que deducir que los celosos guardianes de la ortodoxia gubernamental han decidido que era demasiado crítico o qué sé yo. Este es el artículo censurado. Juzguen ustedes mismos sobre lo que tenemos en Andalucía.

“Calidad del empleo en Andalucía: causas, expresiones y remedios”
Juan Torres López. Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga.
En los últimos decenios se han venido produciendo cambios muy importantes en los mercados laborales que han llevado consigo efectos así mismo muy relevantes sobre las condiciones de trabajo y, en consecuencia, sobre el bienestar general de nuestras sociedades.
Los conflictos sociales y la crisis productiva de los años setenta generaron un enfrentamiento directo entre los diferentes sectores y clases sociales y entre los gobiernos y organizaciones que los representaban a la hora de ofrecer alternativas al conjunto de la sociedad.
Como es bien sabido, fueron las fuerzas más a la derecha (las que estaban detrás de la “revolución conservadora” inicialmente liderada por Margaret Thatcher, Ronald Reagan y Juan Pablo II, cada uno en su respectivo ámbito de actuación) las que resultaron claramente triunfadoras. Aplicaron con dureza (y en algunos países incluso con sangre y crímenes de estado) medidas orientadas a disminuir el poder sindical, a fortalecer la dinámica del mercado y a renunciar en la mayor medida de lo posible a la intervención del estado.
En el ámbito de la política macroeconómica se cambió su orientación para pasar a privilegiar las medidas antiinflacionistas que implicaban control salarial y políticas monetarias muy restrictivas que eran las más claramente favorables a los propietarios de capital. Y, paralelamente, se renunció de facto al objetivo del pleno empleo, provocando un alza generalizada del paro, algo que en realidad se iba buscando, pues gracias al desempleo se podía disciplinar las reivindicaciones de los trabajadores y hacerlos más dóciles a la hora de aceptar las condiciones laborales cada vez más deterioradas que se les iban a imponer. El que fue ministro de economía español, Carlos Solchaga, lo reconoció claramente en su libro El final de la edad dorada (p. 183): "La reducción del desempleo, lejos de ser una estrategia de la que todos saldrían beneficiados, es una decisión que si se llevara a efecto podría acarrear perjuicios a muchos grupos de intereses y a algunos grupos de opinión pública".
La liberalización de los mercados internacionales, la desaparición de las barreras proteccionistas (salvo las que imponen frente a los países pobres las economías más ricas del mundo) y el establecimiento de un orden institucional que permite la deslocalización de las empresas para que éstas se sitúen allí donde puedan encontrar salarios o impuestos más favorables, desarmaron a las clases trabajadoras, que veían cómo sus demandas de mejores condiciones de empleo (o simplemente el mantenimiento de las que había hasta ese momento) no provocaban más respuesta que la estampida de las empresas hacia otras latitudes.
Las reformas laborales crearon el marco jurídico que ampara todos estos cambios y el individualismo y el ensimismamiento promovidos por los grandes aparatos de conformación de la mentalidad social forjaron un ambiente y un clima moral en donde cada uno tiende a buscar aisladamente solución a sus problemas laborales en lugar de encontrarla en las redes o en los grupos sociales organizados.
En ese caldo de cultivo no podía crecer sino un tipo de empleo cada vez más precario, inestable, desigualador y de bajo salario. De peor calidad.
Andalucía no ha podido ser ajena a esos cambios y por eso nuestro mercado laboral presenta también (e incluso en mayor medida que el español en su conjunto) los rasgos típicos del empleo neoliberal de baja calidad de nuestra época.
Para hacerse una idea de la situación comparativa podemos partir del porcentaje que nuestra población representa sobre el total español: el 17,4%. Un porcentaje en torno al que tendrían más o menos que estar el resto de indicadores laborales.
Pero no es así. Según los datos del Instituto de Estadística de Andalucía (febrero de 2008) nuestro peso es menor en cuanto a ocupados (15,73%) y sobre todo en ocupadas (14,61%) o en afiliados a la Seguridad Social (14,34%)
Y, por el contrario, es mucho mayor el porcentaje de parados andaluces sobre el total nacional (27,19%) puesto que nuestra tasa de paro es casi seis puntos superior a la total y ocho en el caso de las mujeres.
En Andalucía también es considerablemente más alta la temporalidad como demuestra el que un 42,6% de los asalariados tienen contrato temporal frente al 30,9% nacional.
Y aunque en Andalucía están solamente el 15,7% de los ocupados españoles, aquí se produjeron en 2007 el 19,5% de los accidentes laborales y el 16,3% de las muertes por este concepto, lo que indirectamente indica que las condiciones materiales de trabajo son aquí algo peores que en el resto de España.
Los salarios también son más bajos en Andalucía que en el conjunto nacional. Según las estadísticas tributarias que elabora el Ministerio de Hacienda, en 2006 los asalariados andaluces recibieron un salario medio equivalente al 82,86% del nacional, y al 79,78% en el caso de las mujeres. Siendo, además, nuestro mercado laboral más desigual que el nacional, que ya es de por sí el más desigual de Europa: las mujeres andaluzas tienen un salario medio equivalente al 66,49% de los hombres, frente al 69% para el conjunto nacional.
Una buena muestra de la peor situación salarial en Andalucía es que aquí se encuentra el 24,79% de los trabajadores españoles que ganan menos de la mitad del salario mínimo o alrededor del 21% de los “mileuristas” españoles, según las mencionadas estadísticas tributarias.
Es significativo, por ejemplo, que, según la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (2005), el porcentaje de personas que hayan cambiado de trabajo en el último años por finalización del contrato sea mayor en Andalucía (29,7%) que en el conjunto nacional (26,8%) y menor el que lo hizo para conseguir un empleo más adecuado (31,7% frente al 38,9%). Incluso se deduce que son peores las condiciones de conciliación entre la vida laboral y personal si se tiene en cuenta que por razones de cuidado de hijos o matrimonio cambiaron las condiciones de trabajo en Andalucía el 1,5% de las personas y el 0,9% en España en su conjunto.
Esta baja calidad en el empleo, provocada por las razones apuntadas, es mayor en Andalucía que en el conjunto español por dos razones principales y me parece que evidentes aunque a veces no se quiera reconocer: porque veníamos de una peor situación relativa desde hace decenios, y porque la economía andaluza se ha consolidado como un enclave periférico respecto al entorno global en los últimos tiempos.
Pero siendo aquí peor la situación, no puede pensarse que sea exclusiva de nuestra tierra.
Como se deduce de lo que he expuesto más arriba, la baja calidad del empleo es un problema global que se está generando como resultado de la muy desigual pauta de distribución de los frutos del crecimiento económico (extraordinariamente favorable al capital) que se ha consolidado en los últimos años.
Por eso, y guste o no decirlo, para luchar contra la precariedad y para lograr que el empleo fuese de mayor calidad sería preciso que se modifique la actual correlación de fuerzas en los mercados y que los gobiernos representativos tuvieran voluntad y posibilidades de hacer frente al poder hoy día incuestionable de las grandes empresas. Y para ello no hay otra manera de actuar que no sea a escala global puesto que ningún país podría defenderse sin provocar una huída masiva de los capitales a otros espacios.
Pero eso no quiere decir que a los andaluces no nos quede más que esperar a que vengan mejores tiempos y condiciones globales más equitativas. Todo lo contrario. Incluso para evitar que la situación pueda ir deteriorándose, es imprescindible que Andalucía luche contra corriente, principalmente, huyendo de los modelos de crecimiento empobrecedores basados en la producción de bienes y servicios de bajo valor añadido, en la especulación y en la sobreexplotación del medio físico y que la obligan a competir solo mediante salarios bajos.
El gran reto de futuro para Andalucía no puede ser el de mantenerse en la cola de las economías más ricas tratando de avanzar posiciones más o menos a buen ritmo porque las más poderosas y potentes lo son gracias precisamente a que existen periferias como la andaluza.
Andalucía no debe tratar de correr más, sino que debería elegir otro ritmo y tomar otro camino: el que da la vuelta al imperativo empobrecedor que durante siglos han impuestos las clases dirigentes rentistas y evasoras para avanzar por la vía del talento social, de la equidad y de la innovación continuada. Desgraciadamente, a Andalucía no le basta con ni le conviene dejarse llevar por la corriente de la modernización al uso en el planeta porque, siendo como es una periferia y dado su atrasado punto de partida, esa inercia la mantendría siempre comparativa y decisivamente alejada de las vanguardias productivas y comerciales, y confinada a un papel relegado entre las economías de su entorno.
Por eso no nos ha convenido la oleada de liberalizaciones, la concentración de los mercados que ha hecho más dependientes a nuestras empresas e industrias, la reducción salarial que ha estrechado los mercados internos, el debilitamiento del gasto público que nos resulta más necesario que a otras comunidades y, en general, la sujeción a los criterios neoliberales de la política económica que han sido concebidos para favorecer a los más fuertes, entre los que no nos encontramos.
Frente a todo ello, Andalucía ha de forjar un camino propio, como también es verdad que en buena medida (aunque no en toda la que hubiera sido precisa) se ha intentado desde que goza de autonomía.
Eso obliga, en definitiva, a ponerse enfrente de las tendencias dominantes también de las preferencias de los más privilegiados. Por eso es lógico que esas estrategias tengan tan grandes reticencias entre los sectores más poderosos. Y por ello es imprescindible que, como requisito previo e imprescindible, se haya de hacer un esfuerzo especial para concitar consensos y para lograr la fuerza social suficiente que permita ir cambiando la lógica que guía el desarrollo económico y la ética que lo impulsa. Porque, en última instancia, es de ello de lo que depende lo que luego ocurra en los mercados y muy especialmente en el laboral.