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sábado, 27 de diciembre de 2008

Cuando nada sale

En varios momentos de estos días me he puesto ante la pantalla blanca de mi cuaderno de bitácora con el propósito de poner algo en él. Unas veces porque nada se me ocurría y otras porque eran tantos los temas sobre los que escribir que me veía con dificultad de hacerlo. Es que son las fiestas y tengo unos días de descanso, de discurrir fuera de la rutina y se me hace más difícil perfilar algunos comentarios. Sin embargo, haré referencia a alguno de los asuntos que más me han llamado la atención.
A pesar de que es retransmitido por todas las teles y por Internet el discurso del Rey en este año ha bajado de audiencia. Los informadores, analistas y comentaristas han coincidido en que "El mensaje navideño del Rey contra la crisis registra la peor audiencia de los últimos cuatro años". ¿Por la crisis? ¿Por alguno de los otros temas tratados? ¡Claro que no! Es que queramos o no la monarquía irá dejando cada día más indiferentes y más contrarios a pesar de los esfuerzos que políticos de izquierda y de derecha hagan por exaltar los valores de la monarquía.

Pasa como con la Iglesia católica: se empeñen los obispos, o no, las futuras generaciones y muchas de las actuales serán indiferentes a sus mensajes. Para mañana, día 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes según el calendario eclesiástico, han sido convocados los sectores más ultraconservadores con el cardenal Rouco a la cabeza "en defensa de la familia". Dicen los cristianos que se aglutinan en Redes Cristianas: Nuestros obispos deberían salir mas bien a la calle por muchos de los problemas sociales que vive nuestro pueblo: el problema del paro, de la vivienda, la situación de los inmigrantes, de los sin techo, los trabajos precarios, la violencia contra las mujeres y por la denuncia de un orden económico internacional injusto que provoca las grandes desigualdades sociales que trae como consecuencia la muerte de 27.000 personas cada día de hambre y de miles y miles de seres humanos como consecuencia de las guerras, los desplazamientos, las enfermedades…

Israel ha iniciado una nueva ofensiva contra Gaza. Cuando esto escribo ya van más de 200 muertos y más de 750 heridos. Es la peor ofensiva desde el año 1967. ¡Que tragedia! Y nadi y ninguna institución u organización puede parar esta sangría, todo este dolor, todo este sufrimiento? ¿Y los líderes políticos del mundo? ¿Y los líderes religiosos? En este territorio se viene cometiendo un terrible crimen contra la humanidad y nadie es capaz de pararlo. ¿O es que no se quiere?


Para hoy estaba convocada huelga, la primera huelga, en periódico El País. A pesar de ello, yo he podido leer en Internet la edición digital y la edición impresa. También he visto la edición en papel. El mismo periódico informaba de que "EL PAÍS ha llegado hoy con normalidad a su cita con los lectores. El periódico, pese a la jornada de paro convocada ayer, ha sacado a la calle los 594.000 ejemplares habituales en su edición del sábado en España, resto de Europa y América Latina. No falló la distribución en ninguno de su casi 30.000 puntos de venta. Durante el reparto del periódico apenas se registraron incidentes reseñables, pese a que algún piquete intentó, sin éxito, impedir que llegara a los quioscos".

No me lo explico. Si ha habido huelga, ¿cómo es que el periódico ha salido en sus distintos soportes? Tal vez sea que las huelgas en los medios de comunicación del siglo XXI han de ser diferentes en sus planteamientos a las de los siglos XIX y XX.
A veces es mejor que no salga nada.










miércoles, 14 de noviembre de 2007

Actuación improcedente

Cada día que pasa y la reflexión se distancia y enfría aparece la actuación del Rey en la Cumbre Iberoamericana como, al menos, improcedente, inoportuna, inadecuada. Para mí son especialmente aclaradoras las reflexiones expuestas por el Catedrático de Derecho Constitucional de la UPF, Marc Carrillo, bajo el título de "Corona y Constitución", en El Periódico de Cataluña. Copio el último párrafo del Profesor que es sumamente ilustrativo y concluyente de lo anteriormente expuesto en el mismo:

"EL
PROBLEMA constitucional que ha puesto de manifiesto el incidente es el relativo al papel del monarca en este ámbito de las relaciones internacionales. Por más que formalmente la Constitución establezca que en ellas el Rey asume la más alta representación del Estado, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, es la propia norma constitucional la que dice que ello lo hará conforme a las funciones que la Constitución y las leyes le atribuyen. Y ello quiere decir que en esas funciones de orden simbólico, representativo y no ejecutivo, el Rey, si actúa y se expresa públicamente, lo ha de hacer acorde con el Gobierno. La consecuencia de ese acuerdo con el poder ejecutivo, del que el Rey no forma parte, es que el Monarca debe desaparecer del debate y la controversia políticas. Para eso ya están el Gobierno y sus ministros. El Rey ha de evitar el primer plano, ha de quedar al margen y por encima del debate partidista. En caso contrario, su posición constitucional resulta inadecuada. Es una lógica y obvia servidumbre de una institución como la monarquía, que por su propia razón histórica queda al margen del principio democrático."

Otro artículo importante es el de Javier Pradera en El País con el título de " Confusión de poderes".. Transcribo otro párrafo especialmente significativo:

"
El desempeño de los papeles diferentes entre sí que corresponden al jefe del Estado y al jefe del Gobierno en las Cumbres Iberoamericanas no depende sólo de cuestiones de carácter: exige también cuidado, sutileza y discreción. El artículo 56 de la Constitución atribuye al Rey la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, "especialmente con las naciones de su comunidad histórica"; sus actos, sin embargo, deben estar siempre refrendados por el presidente del Gobierno y en su caso por los ministros competentes."

En El Plural del pasado día 12 se preguntaba "¿Qué nota te merece el ¿Por qué no te callas? de El Rey? Ya se sabe que estas encuestas no son científicas, pero para mí que apuntan una tendencia, un estado de ánimo. Las repuestas a este momento son que el 44% suspende esa intervención; el 36% le pone un sobresaliente; el 8% un notable y un 12% un aprobado.

En los ambientes progresistas, no necesariamene republicanos, suspendemos la intervención del Rey: por el tono, por el momento, por el foro en el que se produce, etc. etc..... Máxime, para mí, cuando tan callado ha estado y está en otros asuntos que a mi entender sí están dentro de sus responsabilidades, como he expuesto en un comentario anterior. Si el Rey no habla cuando debe y lo hace cuando no debe, para qué entonces?

lunes, 12 de noviembre de 2007

Silencios reales

No estoy de acuerdo con las maneras y el momento en que el Rey defendió al ex-Presidente Aznar en la última cumbre de Jefes de Estado y Presidente de Gobierno de los países iberoamericanos. Estando presente el Presidente del Gobierno y estando en el uso de la palabra defendiendo al ex-presidente, el Rey no debía haber intervendo, interrumpiéndolo, y de la manera en que lo hizo. Tampoco estoy de acuerdo en el abandono, aunque fuera momentáneo, de la sesión. Estando presente e interviniendo el Gobierno, su presencia no puede ir más allá de lo puramente testimonial.

Esta actuación del Monarca y de la manera que se produjo lleva sin duda a preguntarse sobre sus silencios ante situaciones tan graves o más que ésa. Por eso es
procedente preguntarse porque ahora ha hablado y así y en tantas otras ocasiones ha callado y calla.

¿Por qué ese interés tan extraordinario en defender al ex-presidente Aznar ante una actuación tan dudosa como fue su posición ante el golpe de Estado contra el Presidente Chávez?

¿Por qué el Rey no habló cuando Aznar llevó a las tropas españolas a participar a una guerra en contra de la opinión más que mayoritaria de los españoles?

¿Por qué el Rey no ha hablado cuando en las manifestaciones convocadas por la ultraderecha con la colaboración y apoyo y asistencia de algunos obispos y algunos dirigentes más que importantes del PP se ha insultado y calumniado al actual Presidente del Gobierno, señor Zapatero? ¿Por qué el Rey viene callando ante el irregular funcionamiento del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial causado y provocado por el principal partido de la oposición, el PP?