viernes, 15 de agosto de 2008

Política. Amor. Laicismo. Corrupción

De estos días, desde la quietud veraniga, quiero dejar constancia de lo siguiente:

1.- La información que se refiere a que un Ayuntamiento, el de Chiclana de la Frontera de Cádiz, ha multado a su Alcalde, del PP: “La Gerencia Municipal de Urbanismo de Chiclana ha resuelto sancionar con una multa de 4.499 euros a la empresa del alcalde, Ernesto Marín, por la ejecución, sin la licencia correspondiente, de unas obras de adecuación en la nave a la que se trasladó a final de 2007 tras producirse la venta de la antigua fábrica. …”

Este Alcalde, por otra parte, ha sido “declarado” tránsfuga por la Comisión de Seguimiento del Pacto antitransfuguismo por haber obtenido la Alcaldía, sin ser el Partido mayoritario en las elecciones, por un pacto con unos tránsfugas de Izquierda Unida y otros concejales de formaciones andalucistas. Ese gobierno municipal en estos momentos, es lógico, hace aguas por todos los costados. ¿Cómo el que no cumple la norma puede tener legitimidad para hacerla cumplir?

2.- Lo que al final de su artículo titulado “La política y el amor” publicado en El País el día 14 de agosto dice Fernando Savater. Resalto lo que sigue: Y después lo mismo (que en el amor) ocurre en política: quien sienta la comezón participativa, debida a una sobreexcitación de sus hormonas democráticas, debe afiliarse a un partido sólido y acrisolado, pasar en él los largos y abnegados años de meritoriaje, ascender poco a poco en la jerarquía burocrática, obedecer a los líderes hasta llegar a serlo uno mismo y sobre todo barrer siempre para casa. Por esta vía cualquier peón indocumentado adicto a la propaganda sectaria puede convertirse en un respetable hombre de Estado: ejemplos no faltan, miren a su alrededor.

En caso contrario, la pasión política asilvestrada lleva a los más atroces desvaríos: crispación, hacer el juego al adversario y sobre todo inoportunidad. Ninguna iniciativa política propuesta desde fuera de los partidos puede corresponder al espíritu del momento ni a lo que pide la situación presente, porque la oportunidad y lo que pide el momento presente son la principal manufactura monopolizada por los partidos. Fuera de la Iglesia no hay salvación, ni en el amor ni en la política... y así para siempre.

Bueno, para siempre no. Hace más de un siglo que los amores se libraron del corsé pudibundo y hoy leemos las desventuras de los viejos amantes con melancólico alivio. Esperemos que no haga falta otro siglo más para que la participación política reciba también de forma pública y efectiva la bendición del libertinaje.

3.- En tercer lugar traigo la información referida al Ayuntamiento de Rota, también de la provincia de Cádiz, que dice: La Corporación municipal de Rota aprobó en un pleno extraordinario celebrado en la tarde del pasado miércoles la concesión del título de Señor de la Villa a Cristo Nazareno, lo que supone otra muestra de una tradición bastante arraigada en Andalucía de combinar lo religioso con lo político y que choca con las corrientes que piden una mayor profundización en el carácter aconfesional que deben mostrar las distintas instituciones del Estado. La iniciativa, presentada por el gobierno municipal de alianza entre Roteños Unidos (10 concejales) y el PP (cuatro concejales), fue apoyada por el grupo socialista (seis ediles) y sólo contó con el voto en contra del único edil de Izquierda Unida y con la ausencia voluntaria del pleno de uno de los socialistas. La distinción, creada para atender este caso, surge de una propuesta de la Hermandad del Nazareno, que llegó a entregar 3.800 firmas de apoyo. El alcalde de Rota, Lorenzo Sánchez, y algunos miembros de su equipo municipal son militantes del Movimiento de los Focolares, una organización laica reconocida por el Vaticano en 1962 y que, entre otros objetivos, busca trasladar a la política y la economía su manera de entender el cristianismo. …..

¿No es un hecho sumamente extraño, perteneciente a otra época, a otra situación?

Como contraste de ese hecho, dejo constancia de l que dice Gregorio Peces-Barba en su artículo “Versión laica del “non possumus”: Recomiendo su lectura completa. No tiene desperdicio.

4.- Y dejo constancia por último del capítulo cuatro titulado “Religión y dignidad” del libro de RONALD DWORKIN bajo el título de LA DEMOCRACIA POSIBLE. Principios para un nuevo debate político. En este capítulo viene a demostrar justificar que no es suficiente un “modelo religioso tolerante” sino un modelo laico tolerante”. La diferencia no es pequeña.

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